Como A Una Rosa
Dios es amor, nos creó con sus propias manos, a imagen y semejanza suya nos hizo, se tomó el tiempo necesario para formar cada parte de nuestro cuerpo.
Salmo 139, me gusta mucho ese salmo de David, cómo expresa su gratitud y la forma en que describe lo que siente hacia la manera en que fue formado.
Es necesario que así como David, seamos agradecidos y día a día glorifiquemos a Dios por estar bien y no solamente cuando tengamos una necesidad.
Dios nos ama y nos vuelve a amar con amor desinteresado, incondicional, a pesar de que a veces podemos contristar su corazón con nuestra indiferencia, pero él espera por nosotros, que lo busquemos, no importa cuántas veces le hagas el desaire, él siempre estará ahí para cuidarnos como a una rosa y envolvernos de su amor y cuidado.
Cuando lo buscamos, él cambia nuestro interior y renueva nuestro espíritu, de manera que si alguna vez fuimos desagradecidos, no lo seremos más.
¡Dios PUEDE transformarte!

No hay comentarios:
Publicar un comentario